Fausto Jiménez

Santo Domingo

La sangre dominicana traspasa aún mayores fronteras del planeta fútbol. Y la historia se escribe con apellido muy sonoro: Vargas. El atacante dará el gran salto de su vida como pieza relevante de la selección de Suiza en el Mundial de Qatar, cuyo primer partido será el jueves 24 contra Camerún.

Rubén Vargas Martínez, nacido en tierras helvéticas, de padre dominicano (Humberto Vargas) y la suiza Fabienne Giacoma, será el pionero que pisa un césped en el Mundial de FIFA, y lo hará por todo lo alto, ya que es columna vertebral de la albirroja.

Aunque antes Víctor Núñez (Alemania 2006) fue parte de Costa Rica, será la primera vez que uno de la patria de Duarte, Sánchez y Mella pateará el balón en la mayor justa ecuménica de deporte único, ya que el migrante a Centroamérica nunca tuvo participación.

Vargas llega a la Selección gracias a su ascenso como jugador de toda la cancha, que lo ha llevado a la titularidad en clubes de circuitos tan importantes como la Bundesliga (F.C. Augsburg).
Si bien ha lidiado con lesiones este último curso, cuando Vargas está saludable tiene rol más allá que un mero titular.

Sin duda alguna, una gran participación en Qatar catapultaría al muy polivalente atacante en ruta hacia clubes grandes. Es el gran sueño y la mayor oportunidad para un futbolista llegar al cenit.

Todo terreno 
Vargas, desde que dio el salto a la Selección ha sido consistente en cumplir el rol dentro de los esquemas del director técnico (Murat Yakin), porque resulta una pieza polivalente en las dos mitades de la cancha.

Yakin lo tiene como pieza vital en el engranaje de ataque y defensivo, ya que su alucinante velocidad le permite servir como pieza de enlace, con un disparo de enorme potencial cuando desarrolle mejor la puntería. 

Vargas, de 24 años, es un asiduo lateral que se proyecta siempre en la zona pequeña, con gran talento para el juego sin balón, además es un gran recuperador en el mediocampo.

Balde se “zafa”
Una figura que se abre paso a ritmo alucinante es Alejandro Balde, otro dominicano (nacido en España) que descuella con estándares mundialistas. El hijo de una quisqueyana, de sólo 18 años, tiene en los bolsillos la titularidad indiscutida en el Barcelona, y no tardará en ser foco de la selección española.

Gracias a su precocidad en Barcelona, Balde no fue incluido en la plantilla de la Furia Roja, lo cual le habría quitado posibilidades de jugar para República Dominicana. Si llegare a representar a la madre patria por tres partidos, pierde la opción de hacerlo para su segunda nacionalidad.

La Federación dominicana (Fedofútbol) ha iniciado los aprestos para conseguir que el explosivo defensa-mediocampista se ponga la casaca tricolor en el Mundial Sub-20 de Indonesia (2023) y las Olimpíadas de París (2024).

La no convocatoria de Balde, quien está llamado a convertirse en una estrella europea, abre todos los caminos para que Quisqueya lo tenga siquiera en los referidos grandes torneos.

By Carolina Mejía

Lcda. Comunicación Social mención RRPP, Coach Comunicacional, Maestra de Ceremonia, locutora, productora del programa Juntos En Familia , entre otras formaciones y actividades comunicacionales.

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